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Temas y personajes en La casa de los espíritus

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Diagrama-casa-espiritusNUCLEO TEMÁTICO DE LA TRAMA PRINCIPAL

 Historia de la familia Trueba-del Valle en el contexto de los cambios políticos y sociales de la historia del país [Chile] durante gran parte del siglo XX.

 Historia individual (familiar) y colectiva (sociedad) se complementan en la novela. Mantienen una relación dialéctica, de mutua implicación. La historia de la familia es el microcosmos, el reflejo a pequeña escala de la historia externa, el devenir histórico del país (macrocosmos)[1].

Podemos hablar, por tanto, de dos conflictos paralelos y dialécticos:

 a) Conflicto entre autoridad política vs. libertad social. La autoridad política está representada, por un lado, por el Estado y los regímenes políticos corruptos o dictatoriales del país (Chile); por otro, la autoridad está representada por la Hacienda y sus leyes internas. Los personajes están sometidos a estas autoridades y luchan por conquistar su libertad.

b) Conflicto entre la autoridad familiar vs. la libertad individual. La autoridad familiar está representada por el patriarca Esteban Trueba, pero en cada relación de pareja se puede establecer este conflicto entre autoridad y ansia de libertad.

 Los dos conflictos se pueden sintetizar en uno:

 Conflicto Autoridad vs. Libertad

De este conflicto subyacente podemos extraer las dos fuerzas que mueven a actuar a los personajes principales y a gran parte de los secundarios: son los motores que mueven a actuar y desencadenan la acción:

  • Ansia de libertad
  • Necesidad de amor

 OTROS TEMAS PRINCIPALES:

 La Muerte y lo sobrenatural

 La muerte y lo sobrenatural son temas importantes, pero no subyacentes, ya que no desencadenan la acción. Por la propia definición del realismo mágico, lo “mágico”, fantástico o sobrenatural no es el foco de atención del relato, sino el condimento o contrapunto que penetra en la realidad (de manera natural). La personalidad y forma de actuar de uno de los principales protagonistas de la novela, Clara, está indefectiblemente ligada a lo sobrenatural. De todas formas sus poderes no desencadenan la acción, sino que la anticipa o la estiliza. Otros personajes marcados por lo sobrenatural son las tres hermanas Mora, Rosa la bella, Férula y Pedro el viejo. Amanda y Nicolás no tienen poderes, aunque les atrae (y practican) lo esotérico. Finalmente, lo sobrenatural o mágico envuelve como una atmósfera de irrealidad (o contrapunto fantástico) a la realidad familiar (fundamentalmente) y social (menos). Las envuelve pero no las afecta hasta el punto de cambiar el curso de los acontecimientos. Es un ejemplo modélico de realismo mágico.

  • Familia

La familia es en realidad un núcleo temático subyacente, pero puesto en relación con el conflicto entre autoridad familiar y ansia de libertad. De él se derivan múltiples temas: amor-paterno-filial (la relación de los padres con los hijos, sobre todo de Esteban con Jaime, Nicolás, Blanca, y también Alba; también de Clara con ellos). El amor fraterno o entre hermanos (especialmente la relación entre Jaime y Nicolás). Un tema secundario derivado es el de los hijos ilegítimos: pensemos en la relevancia de Esteban García (nieto bastardo de Esteban Trueba y Pancha).

  • Soledad

La soledad es un tema importante porque está relacionado con uno de los temas característicos del Realismo mágico: la Soledad del Dictador[2]. En LCE Esteban Trueba es el “dictador” de la familia (y de la hacienda), violento y autoritario (basa su autoridad en el poder y la tradición –machista–). Su autoritarismo le aboca a la soledad. Este personaje, como todos, está movido por el ansia de amor. El suyo es fundamentalmente un amor insatisfecho o no correspondido. Quizá al final de la obra observemos el amor-filial que le profesa su nieta Alba.

  • El hombre y la mujer. Masculinidad, machismo, feminidad y feminismo

Las relaciones de pareja y los tipos de amor en ellas son claves en la novela (véase los diferentes tipos de amor aludidos en la sección de temas derivados y secundarios). Uno de los núcleos temáticos es la profundización en la masculinidad y la feminidad, el mundo, valores y forma de actuar de hombres y mujeres. La reflexión hay que contextualizarla en dos ámbitos. Por un lado en el momento histórico (o mejor, momentos) en los que se sitúa la acción (tres cuartos del siglo XX). La masculinidad y feminidad está ligada a los valores (cambiantes) del siglo XX. Una de las lecciones de la novela es que, curiosamente, la masculinidad y la feminidad no ha cambiado tanto en el siglo XX como pudiera estimarse con un análisis superficial de los cambios sociales. Hay clichés hombre-mujer-pareja que se repiten. Véase si no las relaciones de las mujeres Trueba con sus maridos.  Por otro lado, hay que tener en cuenta el contexto de la escritura (1982). Estamos en plena Posmodernidad, en plena liberación de la mujer, auge del feminismo, etc. En este contexto la novela no es tan revolucionaria como cabría esperar. Otros temas derivados: machismo, violencia machista, liberación de la mujer, diferentes tipos de amor (véase apartados correspondientes más abajo).

  • Desigualdad social, Poder, Caciquismo, conflictos ideológicos. (Política y sociedad)

El último (last but not least) tema principal de la novela está relacionado con la dicotomía subyacente a toda ella. A saber: el conflicto entre autoridad y libertad. Si antes hemos hablado de este conflicto en el ámbito individual o familiar (dando como resultad el ansia de amor y libertad enfrentada al autoritarismo familiar o masculino), ahora hablaremos del ansia de libertad y del amor a cuestiones sociales enfrentados al autoritarismo social y político. Los temas derivados de este núcleo subyacente son los siguientes (enumerados más abajo): lucha de clases, oligarquía y caciquismo, ansia de poder, revolución y dictadura, conflictos ideológicos (izquierda vs derecha, tradición vs modernidad, conservadurismo vs. liberalismo, progresismo o igualitarismo). Este conflicto se puede rastrear en diferentes niveles, ámbitos y personajes: en la hacienda (el patrón Esteban vs los trabajadores sin conciencia de clase), en el país (conservadores y militares vs socialistas y marxistas), en los personajes (Esteban vs Jaime y Pedro Tercero; Esteban García vs Miguel, Pedro Tercero, Jaime y Alba; Allende vs Pinochet, etc.)

TEMAS DERIVADOS Y SECUNDARIOS

  1. Amor-pasión: El amor-pasión está representado fundamentalmente por Blanca y Pedro Tercero. Es la pareja más romántica de la novela. Su amor desafía las normas sociales. Es un amor prohibido, fuera del matrimonio, sobrenatural, eterno, pasional…
  2. Amor-paterno-filial: Es interesante rastrear la relación de los padres con los hijos. Esteban no conecta con ningún hijo; sólo parece entenderle su nieta Alba. Respeta más a Jaime que a Nicolás, pero la diferencia ideológica con el primero lo aleja definitivamente de él. Clara tampoco conecta demasiado con sus hijos. Ella parece no pertenecer a la realidad tangible, sino que vive condicionada por la atmósfera de irrealidad y magia que la envuelve; vive centrada en sí misma, en su mundo de fantasía; vive conectada con los muertos y con el futuro, no con el presente. Siente el impulso de la maternidad pero nunca ha dejado de ser una niña malcriada (recuérdese a este respecto los mimos que le profesa toda la familia y la disputa celosa entre Férula y la Nana). Intenta acercarse a Blanca, aconsejarla, pero su hija no ha heredado sus dones, sino que vive marcada por el amor-pasión. Este aspecto las aleja. Clara no ha tenido suerte con el amor, quizá porque su carácter fantasmagórico e infantil le incapacitan para ello.
  3. Amor fraterno (entre hermanos y entre amigos): Especial relevancia tiene la relación entre los mellizos Jaime y Nicolás. Son muy diferentes pero a ambos les une su oposición al padre y el olvido de su madre. Quizá esta pseudo-orfandad marca sus caracteres desde la infancia: uno se vuelca en los demás y otro se despreocupa de la realidad. Cada uno busca su lugar en el mundo a su manera. Otra relación entre hermanos es la de Amanda y Miguel. Ella ejerce como madre. Las relaciones amistosas en la novela: Jaime y Allende; Pedro Tercero y el cura socialista José Dulce María; Jaime y Miguel; la más importante de todas es la relación entre Esteban Trueba y su capataz Pedro Segundo. Quizá éste es el único “amigo” de aquél. Obviamente la relación amistosa está condicionada por la clase social y especialmente por el estatus de poder de Esteban respecto a su subordinado. ¿Quién puede ser amigo de su jefe?
  4. Amor al prójimo (altruismo): Obviamente el representante de este tipo de amor al prójimo (altruismo) es Jaime. Vive para los demás. Sus ideas socialistas están relacionadas con este rasgo (casi patológico: exceso de empatía, abandono de uno mismo para centrarse en los demás; austeridad máxima). Si emuláramos a un psicoanalista diríamos que Jaime tiene graves carencias afectivas (y amorosas y sexuales), un problema de auto-confianza y un desarraigamiento familiar. Todo ello le empuja a los demás, al socialismo. Además se siente culpable por pertenecer a la clase social privilegiada. Es un rasgo típico del posmodernismo. Pensemos en burgueses metidos a filántropos y cooperantes de ONGs. De todas formas Jaime es un personaje coherente y auténtico. No podemos dudar de sus ideales y acciones. De hecho muere por ellos (amor a los ideales). No sucede lo mismo con la filantropía algo superficial de Nívea, Blanca y Clara. ¿Por qué no hay mujeres en la novela tan auténticas como Jaime? Las mujeres viven en general más condicionadas por el ansia de amor(pasión) y libertad individual que por los ideales sociales y políticos (amor a los ideales, amor al prójimo y el ansia de libertad colectiva). Le falta bastante a esta novela para ser verdaderamente feminista y revolucionaria.
  5. Amor a la Patria: Representado sobre todo por Esteban Trueba. No es lo mismo el amor a los ideales (colectivos) que a la Patria. El discurso patriótico (y nacionalista) suele estar asociado con la derecha (por eso es un tanto contradictorio un partido de izquierdas nacionalista). El discurso de izquierdas trasciende las patrias y nacionalidades y se centra en el hombre como parte de una colectividad supranacional: el obrero y el patrón. Lucha por la igualdad del hombre (de todos los hombres), no sólo por el bienestar de los hombres de su país. Jaime representa el amor a los ideales (igualitaristas) y Esteban el amor a la Patria y los ideales individualistas (del individuo hecho a sí mismo).
  6. Amor a la tierra: Esteban Trueba representa el amor a la tierra en el sentido burgués y típicamente norteamericano. Defiende la propiedad privada y la diferencia de clases. La tierra es una propiedad y una riqueza. No obstante este es un valor caduco a finales del siglo XX, en estadios avanzados del capitalismo. En la novela se ejemplifica  el cambio en la valorización de la riqueza: cuando Esteban re-funda la Hacienda la Tierra es un valor rentable (le hace rico), pero años más tarde la riqueza ya no se asocia a la tierra, sino al dinero, a la Banca, al comercio, a la bolsa, es decir a valores abstractos. La tierra pierde su componente concreto. Es una inversión más. Por otra parte, Pedro el viejo ama la tierra por su componente telúrico, mágico, mítico. Es la tierra de sus ancestros (es un indígena). La colonización española despojó a los nativos de su tierra (como propiedad), pero no de los mágicos nexos que une a los indios a ella. Sus poderes sanadores (elimina la plaga de hormigas y cura a Esteban tras el terremoto) emanan de la sabiduría natural, de la propia tierra. Es un componente más del realismo mágico y de uno de los temas de la novela: lo sobrenatural y el mundo mítico.
  7. Amor a los ideales. Revolución. Caciquismo. Tradición y modernidad. Lucha de clases: el patrón y el trabajador: Conflicto de ideologías. Severo del Valle es un burgués liberal. Esteban Trueba es conservador (llega a ser senador e incluso llega a ser reaccionario dentro de su partido). Es clasista, machista, autoritario, tradicionalista. Es el prototipo de cacique rural, una figura consustancial de gran parte de Sudamérica (y de España durante la restauración –y mucho después, sobre todo en Andalucía y las castillas durante el franquismo). Al final de la novela es un personaje desfasado. Podemos entrever una quiebra de sus ideales cuando comprueba la violencia de la Dictadura militar. Él es un burgués que confía en la política, pero una política fraudulenta. Era usual que los caciques rurales amañaran las elecciones presionando a los trabajadores sin conciencia de clase y no organizados en sindicatos. Odia a los comunistas y marxistas y es pro-norteamericano. De hecho EEUU apoyó (en la novela y en la realidad) al partido conservador y a los militares para frenar la amenaza comunista que suponía Allende y su partido cuando llegó al poder legítimamente por las urnas. Jaime es socialista, cercano al partido de Allende. Pedro Tercero es socialista-marxista, el primero (junto al cura José Dulce María) que intenta organizar al campesinado para reivindicar sus derechos (metáfora de las gallinas organizadas que vencen al zorro). Ocupa un puesto en el gobierno de Allende. Antes se convirtió en un cantautor izquierdista, la voz del pueblo. Parece ser que su personaje está basado en el cantautor Víctor Jara. Jaime es socialista y cercano al partido de Allende. Cree en la democracia y las elecciones. Confía en llegar al poder (como de hecho pasa) para, una vez en él, emprender las reformas sociales oportunas (el equivalente español sería el Partido republicano y el Partido Comunista durante la Guerra Civil). Miguel es un marxista-trotskista-revolucionario. Seguramente sería seguidor de las teorías de revolución armada del guerrillero Che Guevara, referente de la izquierda radical en los años sesenta (y después). No cree en la política y las elecciones. Para él primero hay que hacer la revolución mediante la revolución guerrillera armada, cambiar el sistema y después establecer el Comunismo. Siguiendo con la analogía de la historia española, representaría las tesis del POUM, sección trotskista del PCE, perseguida por los estalinistas, y de los anarquistas.
  8. Amor imposible: Por ejemplo el de Esteban por Tránsito Soto. También el de Blanca con el Conde, el de Férula y Clara (véase amor homosexual) o el de Jaime y Amanda. La relación entre Blanca y Pedro Tercero es un amor imposible: es pasional, pero prohibido, secreto, trágico (aunque es de las pocas relaciones que termina bien), romántico.
  9. Amor insatisfecho: Sobre todo el de Esteban por Clara.
  10. Amor a uno mismo (individualismo, egoísmo, evasionismo): Anteriormente se habló del distanciamiento de la realidad de Clara, de su evasionismo, de su tendencia a encerrarse en su mundo de fantasía. Es el ejemplo máximo de imposibilidad de amor a los demás porque se vive desconectado de ellos. Solo puede amarse a sí misma. El individualismo (el egocentrismo y egoísmo) también está representado por Esteban Trueba.
  11. Amor libre: Representado en el trío amoroso o ménage à trois entre Nicolás-Amanda y Jaime. La pareja entre los proto-hippies Nicolás y Amanda  es muy “moderna” y abierta: es un ejemplo del amor libre. El referente histórico es la pareja de intelectuales-filósofos-escritores franceses Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Fueron muy populares en los años cincuenta y sesenta. Sartre es un pensador clave del existencialismo y un referente del pensamiento progresista y de izquierdas europeo. Esta pareja no creía en el matrimonio. Otro ejemplo  es la pareja de actores estadounidense Spencer Tracy y Katherine Hepburn, amantes y pareja toda su vida que convivieron sin casarse. Este amor libre o relación abierta no es exactamente el mismo que el propugnado por los hippies de la Costa Oeste de EEUU (San Francisco) a finales de los 60, que ponía más el acento en la sexualidad libre. Otra mujer “liberada” en el amor y el sexo es Tránsito Soto, la prostituta.
  12. Amor homosexual: Una de las relaciones más extrañas y enfermiza es la que se establece entre Férula y Clara. Aquélla siente obsesión por ésta: la lava, la cambia, la arropa, duerme con ella… Llega a sentir celos de la Nana. Podemos pensar en una atracción lésbica (Clara, por su parte, parece no enterarse de nada y permanece inalterable), pero quizá más bien se trate de la suma de frustración amorosa heterosexual (Férula es una solterona) y una frustración en la maternidad. Clara es la hija que nunca tuvo y representa un ser especial a quien querer.
  13. Sexualidad (violenta, aberrante y frustrada): La sexualidad desbordada está representada por la pareja Blanca-Pedro Tercero (amor-pasión) y por los comportamientos sexuales extramatrimoniales de Esteban Trueba y el conde Jean de Satigny. El primero canaliza su violencia sexual en las constantes violaciones a hijas vírgenes de las trabajadoras de su hacienda. Simbólicamente estas violaciones representan el abuso de poder. La sexualidad con la Tránsito Soto es mucho más “normal”. Jean de Satigny representa la sexualidad heterodoxa o aberrante, pues combina las prácticas homosexuales y bisexuales en grupo con el voyeurismo. Curiosamente no siente ninguna atracción sexual por su mujer (o por la sexualidad “tradicional”).
  14. Paternidad dudosa-hijos ilegítimos-bastardía: Representado en Esteban García, nieto bastardo de Esteban Trueba. El odio que desarrolla este personaje hacia la familia de su padrastro (él podría haber sido el heredero, como le recuerda su abuela Pancha) y la frustración por el amor imposible con Alba (de la que intenta abusar sexualmente cuando ella es una niña) le empujan a la venganza y la violencia. Es lógico, pues, que recale en las filas de los militares y que sea uno de los principales torturadores durante la Dictadura militar.
  15. Violencia machista: Viene a la mente enseguida el golpe que propina Esteban Trueba a Clara, con el que le arranca varios dientes. Ella no vuelve a hablar ni a acostarse con su marido nunca. Es su forma de protesta. Las violaciones a las jovencitas de la hacienda son otros ejemplos. También la agresión sexual, tortura y violación de Esteban García a Alba.
  16. Feminidad-maternidad-feminismo-liberación de la mujer: Las mujeres son las protagonistas principales en la novela. Viven en un mundo de hombres y sometidos a ellos. Cada una se libera a su manera: Clara con su mutismo, sus poderes y su alejamiento de la realidad; Blanca con su relación prohibida con Pedro (aunque acaba casándose con el conde) y Alba accediendo a la Cultura y la Vida Universitaria (en la época mayoritariamente masculina). Es discutible el alcance del feminismo en la novela. Quizá Amanda y Tránsito son las únicas “liberadas”. Otro tema importante en la obra es la maternidad: todas las mujeres de la obra sienten la maternidad en algún momento, de varias maneras. Nívea,  Clara y Blanca sienten la necesidad de comunicarse con sus hijas; Férula es una madre frustrada; Amanda no está preparada para ser madre y aborta (signo de liberación de la mujer); la Nana es como una madre…
  17. Violencia, venganza, represión y dictadura: Las últimas 100 páginas de la obra están mucho más cerca de la realidad que el resto. Se narra de manera bastante fiel los traumáticos acontecimientos que vivió Chile entre el 70 y el 73: la victoria de Allende, el golpe de estado de los militares (apoyados por EEUU) y la Dictadura Militar comandada por el General Augusto Pinochet. Desgraciadamente lo narrado al final de la obra (aunque ficción) está basado en la realidad: las torturas, las persecuciones, los asesinatos y finalmente el exilio (como el de la propia Isabel Allende –Salvador Allende era el primo de su padre–).
  18. Vida bohemia o estrafalaria: Además de Clara (y del resto de aficionados al esoterismo y lo paranormal, como las hermanas Mora), dos son los personajes más estrafalarios: el tío Marcos y Nicolás. El primero es un pícaro, un viajero, un aventurero romántico. Es un personaje grotesco, hiperbólico, mítico. En él también observamos el componente mítico y “fantasioso” del Realismo mágico. Nicolás es el prototipo de bohemio y vividor. Sus aficiones están relacionadas con el hippismo en su vertiente más espiritual y orientalista (la fascinación por la India y las religiones Hinduístas, Budistas, Taoístas, etc. atrajo a muchos hippies; pensemos en el beatle George Harrison…). Jaime también es curioso: se ha comparado este personaje con el gitano alquimista Melquíades de Cien años de soledad, sobre todo su habitación y su “túnel de libros”. Estas hipérboles son propias del lenguaje del realismo mágico.
  19. Realidad mítica-mágica-indígena: El mundo de la Hacienda de Las Tres Marías tiene mucho de mítico y mágico. El ambiente rural, las comunidades indígenas esclavizadas desde la colonización, el caciquismo… pero también los poderes mágicos de la tierra, como los de Pedro el viejo.
  20. Poderes sobrenaturales. Espiritismo y fenómenos paranormales. Enfermedades curiosas: Ya se ha comentado anteriormente que la parte “mágica” adereza a la realista y no al revés. Este mundo sobrenatural se ejemplifica en la Casa de la Esquina, la Casa de los espíritus de Clara, una médium clarividente, que predice el futuro y está en contacto con el Más Allá. Además tiene telequinesia. Hay muchos personajes excéntricos a su alrededor, atraídos por el esoterismo, como una moda o afición. Ella, en cambio, tiene poderes “de verdad”, pero los demás, tanto los crédulos como los incrédulos (Jaime, por ejemplo)  aceptan que sus poderes se manifiesten. En la realidad creada por Isabel Allende la magia es algo natural, existente. El lector también lo acepta así. Es curioso que al leer la novela pese más la parte realista que la fantasiosa: por eso es una novela de realismo mágico o fantástico y no de fantasía realista.
  21. Metaficción: explicitación de la escritura y su transmisión: La metaficción o la reflexión desde la literatura sobre el proceso de creación literaria es uno de los rasgos de la Posmodernidad. Este recurso fue muy empleado por los escritores del Boom (pensemos en Rayuela  de Cortázar, por ejemplo). En la novela se explcitan los narradores y el proceso de escritura y transmisión documental (incluso el soporte). El sistema de voces narrativas es complejo (otro rasgo de la novelística del boom): Hay dos voces narradoras: Alba (narrador testigo en 3ª persona) y Esteban Trueba (narrador protagonista en 1ª persona). Alba es narradora y transcriptora, pues ella es la encargada de recopilar, transcribir (y aumentar, al final) el “diario de la vida” de su abuela Clara: este texto es el punto de partida del relato. Para contar su historia (y “sobrevivir a su propio espanto”) y la de su familia se sirve de, además del diario de Clara, del diario de Esteban. Mientras que el diario de Clara no lo reproduce textualmente, sino que le sirve de documentación para relatar lo sucedido con sus palabras, el diario de Esteban sí lo reproduce fielmente: por ello se respeta el uso de la 1ª persona empleado por Esteban. El tránsito entre un narrador y otro (o entre el texto de Alba-Clara y el diario de Esteban) es brusco. Por ello la obra necesita de un lector activo. Este es otro rasgo de la novelística del Boom.  Finalmente otro rasgo característico de las novelas experimentales del boom (continuadas en el postboom) es la transgresión temporal. En LCE Allende utiliza constantes prolepsis, flash-forwards o salto-adelante-en-el-tiempo. En efecto, al final nos enteramos que es alba la que escribe, por ello durante el resto de la novela va anticipando acontecimientos que pasarán. Estos anticipos son prolepsis y en ellos se utilizan verbos en tiempo futuro.
Versión Temas-personajes-LCE en pdf


[1] Este aspecto es un rasgo característico de algunas novelas del Realismo mágico, fundamentalmente Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. En ella la historia de la familia Buendía representa o simboliza la propia historia del país (Colombia-Venezuela) o incluso del (Sub)Continente Sudamericano. Hay quien se ha aventurado a conjeturar que simboliza la propia historia del hombre. Es un lugar común relacionar La casa de los espíritus  con Cien años de soledad.

[2] Los novelas sobre dictadores parten de la obra Tirano banderas  (1926) de Valle-Inclán. Existen varios ejemplos en la literatura hispanoamericana: El señor presidente (1946) de Miguel Ángel Asturias, El Otoño del patriarca (1975) de García Márquez, Yo, el supremo (1974), de Roa Bastos, La fiesta del chivo (2000) de Vargas Llosa.


2 comentarios

  1. […]  Historia individual (familiar) y colectiva (sociedad) se complementan en la novela. Mantienen una relación dialéctica, de mutua implicación. La historia de la familia es el microcosmos, el reflejo a pequeña escala de la historia externa, el devenir histórico del país (macrocosmos)[1]. […]

  2. PEDRO dice:

    Por ti me gradué, que Dios te bendiga.

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